13 Abril, 2017

Ricard Iglesias

Escritor, Imitador, Entrenador…

Ricard Iglesias Caner es un joven artista motivacional. A pesar de haber sido un alumno modélico, impecable, trabajador y obediente, sus ataques repentinos de ansiedad en la universidad le obligaron a replantearse su estilo de vida. Mirando hacia atrás, ese problema asfixiante se transformó en una oportunidad inigualable para reconducir su propio camino.

Ricard Iglesias

Su oculto deseo de éxito y satisfacción le llevaron, mucho antes de dejar la universidad, a dejarse llevar por mensajes inspiradores. Líderes como Kilian Jornet, Bruno Oro, Pep Guardiola o Nelson Mandela dejaron huella en su impactante curiosidad. Ya en la universidad, sus equipos de baloncesto se convirtieron en los vehículos para liderar en valores a jóvenes deportistas como la cooperación, el entusiasmo o la perseverancia. Poco a poco, a pesar de su altamente ocupada vida, empezó a sentir por las mañanas ataques repentinos de ansiedad unidos a una sensación de vacío existencial por las noches. Sin prisa pero sin pausa, su cada vez más anhelada necesidad de cambio lo llevó a otros grandes inspiradores como Will Smith, Lytos, Xavier Sala i Martin, Les Brown, Steve Jobs, Jorge Bucay, Borja Vilaseca, Joan Plaza o Phil Jackson.

y Estudiante de la Vida.

Liberarse de las cadenas del grado universitario fue su primera gran decisión en la vida. Hasta entonces, todas las decisiones iban de la mano de un sistema de creencias construidos en base a la seguridad fictícia laboral y al éxito convencional. Agradecido por las enseñanzas aprendidas en el proyecto de educación emocional para jóvenes en La Akademia, paulatinamente este joven descubrió que esas enseñanzas eran un viaje de ida y vuelta. Ricard cambió ser un estudiante de Ciencias Políticas de la prestigiosa Pompeu Fabra para ser un estudiante de la vida. Eso sí, sin título acreditado.

Cuestionar el sistema de creencias con el que fue condicionado le ayudó a descubrir su propósito vital.

Este joven no tiene ninguna solución mágica. Tampoco la busca. Su propósito es emocionarte para que descubras tú mismo quién eres y el potencial que hay en ti.