Dejarme en paz

Ayer me dio por dejarme en paz. Pero me costó lo mío.

Debo reconocer que dejarse en paz es un síntoma de felicidad. Lástima que dejarse en paz no sea sinónimo de decir en voz alta: «Mira tú, es lo que hay. Suda.» Qué va. Dejarse en paz esconde una receta que descubrí hace unos días y que aplico desde entonces cuando no estoy del todo bien. Es simple. Pero no he dicho que sea cómoda. 

La receta para dejarme en paz 

La receta para dejarme en paz (de verdad) consiste en cuatro pasos:

  • UNO. Deja por un momento lo que estés haciendo. Deja de leer, de mirar esta peli (que no estás mirando), de entrar en guerras en Twitter, de colgar fotos en Instagram o de ovacionar a Leo Messi como el gran salvador de nuestras vidas. ¿Cuesta dejarlo, eh?
  • DOS. Levántate. Estarás en la silla del comedor, en la silla del despacho, en el sofá o aún peor, en la cama con el móvil. Te lo vuelvo a repetir. Levántate. Si superas este paso, habrás dejado atrás más del 75% de la gente. Dale.

Acción.

  • TRESCoge lápiz y papel. No vale el bloc de notas del móvil. ¿Por qué? Porque no vamos a twittear que estamos siguiendo la receta para dejarnos en paz. Además quedaría muy cursi.
  • CUATRO. Ya tienes el lápiz. Ya tienes el folio o libreta. Ahora trata de tomar distancia respecto de ti mismo. Piensa en el estado de ánimo que ahora sientes. ¿Puedes identificarlo? ¿Qué sientes? Descríbelo. Y no seas tacaño. Suéltalo. ¿Por qué sientes esa sensación? ¿Es fuerte? ¿Es suave? Escribe todo lo que te pase por la mente. Todo. Hasta que te quedes vacío. Si encuentras causa-efecto, escríbelo. Y si no, también. Para dejarte en paz dudo que con un minuto sea suficiente… Puede durar desde cinco o diez minutos hasta dos horas. Todo depende de cuánto tiempo estés dispuesto a mirarte a ti mismo.

“Lo que no resuelvo en mi cabeza se manifiesta a través de mi cuerpo.”

RICARD IGLESIAS

Si lo haces bien, probablemente soltarás algo similar a: «Joder.» Te habrás dejado en paz. No lo sabrás. Lo sentirás.

lapiz y papel

Por qué explico esta receta mágica

“La única manera real de cambiarTE consiste en ser conSciente de tus propios pensamientos.”

RICARD IGLESIAS

Explico esta receta porque, si la haces correctamente, funciona. La pereza, la comodidad y la seguridad nos proporcionan estabilidad y nos gustan a corto plazo, pero a largo plazo nos quedaremos igual. Y lo sabes.

Mi ejemplo

Antes que nada: lo que a mí me pasa por la cabeza no tiene porqué ser lo que te pase a la tuya. Es más, ni te compares. Ni es mejor ni es peor la tuya. Es simplemente la tuya. Nuestra vocecita, conocida como ego, nos dice lo que está bien, lo que está mal, lo que es la verdad, etc.

“Ojo con los juicios que haces. Son los mismos que te haces a ti mismo. Y lo mismo me digo a mí mismo. ¿Quieres otro mismo?”

RICARD IGLESIAS


¿Qué sentía ayer por la tarde? Tal cual:

  • Tensión en la boca del estómago
  • Picor en la oreja
  • Opresión en el pecho. Vamos, ansiedad.
  • Sensación de impaciencia.

Nivel 6 o 7 de tensión. Es decir, no es un nivel de nervios exageradamente alto, pero coño… Me toca las narices. Es como una mosquita que está allí, saludándome y dando vueltas sin parar en mi cabeza, con ese ruidito, una y otra vez, sin dejarme tranquilo, sin dejarme en paz.

Mi amiga vocecita no siempre querida:

Esta tarde, en el teatro, tenía la sensación de… «Estoy perdiendo el tiempo mirando esta obra de teatro porque tendría que estar en casa leyendo o aprovechando el tiempo, haciendo algo productivo. Y qué haces mirando esta obra… No te sirve. »

Mi propia respuesta:

« Tío. Déjate en paz. Anda. Venga. No has venido a salvar al mundo. Keep calm. Relájateeeee… Acéptate. No tengo que demostrar a nadie nada. No tienes cuentas pendientes con nadie. Esta exigencia voraz solo hace más que destruirte por dentro. Calma. No deberías estar en. Estás aquí. Coño. Disfrútalo. Cuídate a ti. Deja de intentar ser perfecto. Deja de intentar ser más que los demás. Eres un ser animal. Y no sabes qué haces aquí. Déjate tranquilo. Haz lo que te gusta. Disfruta del arte de los demás. Siente más y piensa menos. »

¿Qué me está diciendo el cuerpo?

Contrariamente a lo que creía: « Cuídate más. Date más permiso para vivir. Disfruta más del proceso. Deja de ser más y más. Calma. »


Bienvenido al club

Probablemente si has llegado hasta aquí, y has hecho el proceso que dije, te habrás dado cuenta que estás peor de lo que pensabas. No te preocupes. Antes ni siquiera eras consciente de la mierda que tenías dentro. Probablemente, aunque desconozco tu vocecita, si yo te hubiera dicho lo que tu vocecita te dice a ti mismo, me habrías insultado, envenenado y exterminado.

Bienvenido al club.

Eres humano.

La idea es dejarse en paz.

 

 

 

2 thoughts on “Dejarme en paz

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